La mayoría de los usuarios finales de tecnología DVR (Digital Video Recorder) creen que estos dispositivos son lo último y más avanzado en la evolución del CCTV hacia el mundo digital. La innovación y el desarrollo continúa después del DVR, soluciones más eficientes y de mejor relación costo beneficio emergen en la actualidad: Network Video - video en red) - Video transportado por infraestructura IP es definitivamente la tecnología más avanzada disponible.
 

 
Un poco de Historia
Veamos las semejanzas y diferencias entre ambas tecnologías.
La grabación de imágenes es uno de los módulos elementales en un sistema de CCTV convencional. Los cambios no han sido acelerados y las tecnologías utilizadas han variado más lentamente que otras tecnologías por una simple razón: los fabricantes de hardware decidieron que así fuera.
Por mucho tiempo, las video time laps (VHS) han sido utilizadas para grabar las imágenes de CCTV. La digitalización llegó primero a las cámaras, que a partir de 1990 comenzaron a reemplazar los tubos analógicos por sensores CCD para la captura de imágenes. Las nuevas cámaras CCD son en parte digitales, pero necesitan aún hoy de conexiones analógicas y la grabación, en muchos casos, se sigue realizando en video tipo VHS.

El DVR llegó al mercado entre 1995 y 1996, con un primer objetivo: grabar las imágenes en formato digital, reemplazar el video tape por un disco duro y facilitar la búsqueda y el almacenaje de los videos. Pero el DVR aún necesitaba de cables coaxiles en sus entradas y una salida analógica hacia un monitor.

La segunda generación de DVRs llegó con conexiones a red para poder utilizar una PC como central de monitoreo. En los últimos dos años, prácticamente todos los DVRs están siendo entregados con una conexión de red o módem para que las imágenes grabadas puedan ser monitoreadas remotamente, vía un software propietario de cada fabricante. Incluso en la actualidad, los DVRs más avanzados admiten la grabación de algunas cámaras IP del mismo fabricante.

Ahora bien, el mundo de los DVRs ¿es la última etapa en la digitalización del CCTV? Definitivamente NO. Mientras la unión de la cámara con el DVR continúe siendo analógica, el sistema también lo será. El último bastión del mundo analógico es el cable coaxil. Los videos servers y cámaras IP están dando a la tecnología analógica la última estocada, permitiendo la digitalización total entre captura y grabación, unidas por redes digitales estándar de computadoras, Internet o redes inalámbricas.

Esta unión entre redes digitales e imágenes digitales abren un nuevo mundo de posibilidades a nivel de funcionalidad y eficiencia de costos.


DVR tecnología Híbrida
Como vimos anteriormente, el DVR no es ni completamente analógico, ni completamente digital. Es una tecnología intermedia, híbrida. Si tenemos el CCD que captura las imágenes vía un conversor analógico digital, la cámara genera en principio una imagen full digital; si el DVR almacena en disco rígido una imagen también digital, ¿qué sentido tiene hacer una conversión digital - analógica en la cámara y una posterior conversión analógica - digital en el DVR?
¿Es una cuestión de costos? No, intentaremos expandirnos en este punto.

En un nivel muy básico compararemos los conceptos de DVR y Network Video.
Si consideramos a modo de ejemplo, para simplificar, un único canal de video, con el DVR el proceso de digitalización se realiza en la unidad de grabación. Pero si consideramos Network Video, la digitalizacíon y la mayor inteligencia se produce a nivel cámara o videoserver. Este desplazamiento de la inteligencia desde la unidad de grabación hacia la cámara se ve reflejada en funciones como motion detection y otras que son manejadas por software. Al contrario de lo que promueven los fabricantes de DVRs, los sistemas IP no sacrifican funcionalidades: simplemente trasladan muchas de ellas desde la unidad de grabación hacia las cámaras. Esto explica porque las cámaras IP son más caras inicialmente.

Los DVRs y los sistemas de Network Video comparten algunas funciones muy ventajosas: hacen grabación digital en discos duros, no precisan mantenimiento ni almacenaje de videocasetes, permiten una búsqueda simple y rápida de las imágenes grabadas, pueden acceder a estas imágenes mediante redes digitales, etc.

Pero, siendo cuidadoso en las comparaciones, podemos relevar ventajas significativas de la tecnología de video IP por sobre los DVRs.


Escalabilidad
Los sistemas de video IP escalan desde una hasta miles de cámaras en incrementos que pueden ser de una cámara. No son necesarios incrementos de 8 ó 16 cámaras como en el mundo de los DVRs. Se puede incrementar la cantidad de cuadros (frame rate) y el almacenamiento de los mismos simplemente agregando discos duros y PC servers a la red. Cualquier frame rate, para cualquier cámara en cualquier momento y en cualquier lugar está disponible.


Costos más bajos e infraestructura eficiente
La mayoría de las locaciones donde se debe instalar un sistema de CCTV ya están cableadas con par trenzado o cable UTP, por lo cual generalmente no es necesario realizar un cableado adicional para la instalación de los sistemas de video IP. Cuando no existe infraestructura, la instalación de par trenzado es más económica que la instalación de cables coaxiles, su mantenimiento es menor y adicionalmente pueden realizarse instalaciones inalámbricas donde usar cable es inconveniente o no práctico.


Integración de sistemas y convergencia de redes
La tecnología de video IP provee una plataforma abierta, fácilmente integrable. En la medida que la integración de sistemas se transforma en uno de los temas más críticos, se debe asegurar que los controles de accesos, sistemas de ventilación, alarmas, control de procesos y otros sistemas serán efectivamente integrados a nivel software o base de datos. Una única red conecta y controla voz, datos y video, haciendo la administración de los mismos más eficiente y económica.


Acceso remoto
Cualquier imagen o video, en vivo o grabado, puede ser accesado y controlado, desde cualquier lugar del mundo, desde cualquier PC, PDA o dispositivo wireless, con cualquier browser estándar, sin necesidad de instalar ningún software, en cualquier momento.


Mayor disponibilidad
Datos IP pueden ser transportados y grabados en forma local o remota, permite tener infraestructura redundante para servidores o storage. Utilizando servidores estándar y equipamiento de redes, el tiempo de reemplazo de cualquiera de las partes del sistema es disminuído y sus costos también, comparado con soluciones de DVR propietarias. El software de administración provee el status del sistema en tiempo real y la información necesaria para actuar de manera preventiva.

Conclusiones
El DVR es bueno, pero no es la última tecnología disponible en el mercado.
El DVR es una etapa de transición entre los sistemas totalmente analógicos y los sistemas totalmente digitales. En la medida que el mercado analiza con más detenimiento los DVRs, se está evidenciando que es una tecnología con poca vida futura y con un concepto de solución tipo caja propietaria que va contra la tendencia actual de transmisión de datos.

La tecnología de Video IP / los sistemas de Network Video están demostrando rápidamente ser superiores a la tecnología de DVRs. Existe una ENORME diferencia entre ambas tecnologías y es sólo una cuestión de tiempo; el mercado y los usuarios finales están comenzando a comprender cuán críticas estas diferencias son.